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Gac Sanit 2014;28:84-5 - Vol. 28 Núm.1 DOI: 10.1016/j.gaceta.2013.04.009
Carta a la directora
Impuesto a las bebidas azucaradas en España y su posible impacto en la salud
Taxes on sugar-sweetened beverages in Spain and their potential health impact
David Rojas-Rueda,
Centre de Recerca en Epidemiologia Ambiental (CREAL), Institut Hospital del Mar d’Investigacions Mèdiques (IMIM), Barcelona, España; CIBER de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP), España; Universitat Pompeu Fabra (UPF), Barcelona, España
Sra. directora:

Recientemente se ha abierto el debate en el parlamento de Cataluña sobre la implementación de un impuesto para las bebidas azucaradas. La propuesta se basa en los posibles efectos que tendría este impuesto sobre el consumo de dichas bebidas y la reducción de enfermedades como la obesidad. En 2012 ya fue desestimada una propuesta de ley similar en el congreso de los diputados. Es por esto que creo necesario reabrir el debate en salud pública para reforzar la toma de decisiones basada en la evidencia.

Las bebidas azucaradas proporcionan calorías con bajo valor nutritivo, y diferentes revisiones sistemáticas han encontrado una correlación entre el consumo de bebidas azucaradas y el incremento del peso corporal1. Cada litro de bebidas azucaradas aporta entre 310 y 450kcal. En España, en 2011 aumentó el consumo de bebidas azucaradas en un 2%, mientras que el consumo de frutas se redujo un 0,8%2.

Estudios recientes sugieren que los impuestos sobre las bebidas azucaradas pueden reducir la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares3,4 (tabla 1). Sin embargo, también hay estudios que no identifican esta correlación. Algunos de estos estudios sugieren que si el incremento en el precio de las bebidas azucaradas no es significativo (15%) o no se tienen en consideración otros factores (como otros impuestos alimentarios, nivel de consumo y prevalencia de la obesidad o la diabetes), estas medidas no tendrán una repercusión significativa en la salud de la población1. También hay estudios que sugieren que, aunque se logre una disminución de su consumo, dada la adicción que producen los alimentos ricos en azúcares, estas bebidas serían sustituidas por otros alimentos ricos en calorías5.

Tabla 1.

Resumen de estudios sobre los impactos del impuesto a las bebidas azucaradas

Estudio  Impuesto propuesto  Unidad de cambio  Resultado (por persona) 
Schroeter C et al., 2008  10%  Peso corporal  Pérdida de 0,086kg en hombres y 0,091kg en mujeres 
Finkelstein E et al., 2010  20% o 40%  Ingesta energética  Reducción de 29 y 52kJ por día 
Andreyeve T et al., 2011  20%  Ingesta energética  Reducción de 188-209kJ por día 
Dharmasena S et al., 2011  20%  Ingesta energética  Reducción de 63kJ por día 
Lin BH et al., 2011  20%  Ingesta energética  Reducción de 142-196kJ en los adultos y 167-213kJ en los niños al día 
Ng SW et al., 2011  10% o 20%  Volumen comprado  Reducción del consumo en 53 y 104ml a la semana 
Wang C et al., 2012  15%  Incidencia de diabetes  Reducción de un 2,6% 
Finkelstein E et al., 2013  20%  Peso corporal  Pérdida de 0,725kg al año 

Existen otros factores relacionados con la aplicación de un impuesto a las bebidas azucaradas, como es su impacto en las diferentes clases sociales. Se ha descrito que este impuesto tendrá un mayor impacto en las clases sociales bajas, que a su vez son las que están en mayor riesgo de sufrir obesidad o sobrepeso1.

Uno de los estudios más recientes estima que un incremento del 15% en los impuestos producirá una reducción del 16% en el consumo de estas bebidas, lo que se traduciría en una reducción del 1,5% en la obesidad y del 2,6% en la diabetes3 (tabla 1). Otro reciente estudio, que tiene en consideración el efecto de la sustitución de los alimentos azucarados, ha sugerido que un incremento en el impuesto del 20% puede lograr una reducción del 4,7% en el consumo del total de calorías en la dieta (y no sólo de las bebidas azucaradas), y que esto puede traducirse en una pérdida de peso corporal anual de hasta 725 gramos5 (tabla 1).

En conclusión, otros países ya han implementado medidas similares, y basándose en la evidencia sería recomendable considerar este tipo de impuesto para las bebidas azucaradas, junto con otras ayudas económicas (subvenciones o exenciones fiscales) para alimentos saludables como las frutas y las verduras.1,3–5

Contribuciones de autoría

D. Rojas-Rueda concibió la idea, diseñó la carta, realizó la búsqueda bibliográfica y redactó el texto.

Financiación

Ninguna.

Conflicto de intereses

Ninguno.

Bibliografía
1
J. Jou,W. Techakehakij
International application of sugar-sweetened beverage (SSB) taxation in obesity reduction: factors that may influence policy effectiveness in country-specific contexts
2
MAGRAMA
Datos de consumo alimentario en España 2011
Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, (2012)
3
Y.C. Wang,P. Coxson,Y.M. Shen
A penny-per-ounce tax on sugar-sweetened beverages would cut health and cost burdens of diabetes
Health Aff (Millwood), 31 (2012), pp. 199-207
4
O.T. Mytton,D. Clarke,M. Rayner
Taxing unhealthy food and drinks to improve health
BMJ, 344 (2012), pp. e2931
5
E.A. Finkelstein,C. Zhen,M. Bilger
Implications of a sugar-sweetened beverage (SSB) tax when substitutions to non-beverage items are considered
J Health Econ, 32 (2013), pp. 219-239 http://dx.doi.org/10.1016/j.jhealeco.2012.10.005
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