Información de la revista
Vol. 23. Núm. 5.
Páginas 485 (Septiembre - Octubre 2009)
Respuestas rápidas
Compartir
Compartir
Descargar PDF
Más opciones de artículo
Vol. 23. Núm. 5.
Páginas 485 (Septiembre - Octubre 2009)
Imaginario colectivo
DOI: 10.1016/j.gaceta.2009.06.004
Open Access
Pocas “palabras mágicas” y demasiadas “trágicas”
Few ‘magic words’ and too many ‘tragic’ words
Visitas
2689
Joan Carles March Cerdà??
Autor para correspondencia
, M.A.. María Ángeles Prieto Rodríguez
Escuela Andaluza de Salud Pública, Granada, España
Este artículo ha recibido
2689
Visitas

Under a Creative Commons license
Información del artículo
Texto completo
Bibliografía
Descargar PDF
Estadísticas
Texto completo

Pronunciada primero,

luego escrita,

la palabra pasó de boca en boca,

siguió de mano en mano,

de cera en pergamino,

de papel en papel…

Ángel González, La palabra1

Nos gustaría observar cuidadosamente las palabras que cualquier persona puede decir en algún momento, y así poder notar y hacer notar tanto las que son impropias y trágicas como las que son mágicas y facilitadoras. Partimos de un principio: es importante medir las palabras, hablar con cuidado, con la idea de no generar conflictos ni distancia con las palabras que ponemos en una conversación.

Empecemos a “palabrear”. Palabra es la representación gráfica de la palabra hablada; es el empeño que hace alguien de su fe; es el dicho, razón, sentencia, parábola2… Palabras encontramos buenas y malas, mágicas y trágicas, facilitadoras y dificultadoras.

La palabra fue dicha para siempre…

La elijo entre otras muchas

La empaño con mi aliento

y la lanzo

pájaro o piedra1.

Empezamos por las primeras, las buenas: expresiones dichas con intención de agradar y convencer; palabras clave, las más significativas de un texto. Todas ellas se podrían nombrar como palabras “mágicas”, que son algo más que la voz que usan los magos; son palabras que nos pueden servir para alcanzar metas. Son las palabras como solución: bueno, mejor, fácil, eficaz, seguro; son palabras que, al oírlas, nos dicen cosas positivas, facilitan la comunicación, abren al acuerdo.

Por otra parte, a veces nos gustaría que la gente omitiera alguna palabra. Hay personas a quienes en ocasiones se les escapa una palabra al proferir, por descuido, una expresión disonante o molesta. Son las palabras “trágicas”: al utilizarlas pueden hacer –hacen– daño a la persona receptora. Son a veces palabras gruesas, mayores, injuriosas, que hieren a quien las recibe; son ofensivas. Son como los virus y las bacterias, que producen infecciones y, por tanto, dolor, enrojecimiento, inflamación; infectan la relación entre personas. Las llamamos virus y bacterias de la comunicación. Existen tres “virus” y cinco “bacterias” a erradicar (o disminuir) de nuestras bocas. Los tres virus son: acusaciones, amenazas y exigencias. Las cinco bacterias son: juicios, menosprecios, sarcasmo e ironía, etiquetas y generalizaciones.

Veamos dos ejemplos. Primero, en una viñeta de Ricardo y Nacho sobre la epidemia de meningitis de finales de los años 1990 se decía «Sanidad aclara que no debe cundir el pánico porque no es una epidemia, los casos de meningitis son los habituales y las muertes algo excepcional»; al final lo que quedaba en la gente eran palabras trágicas como «epidemia», «meningitis», «pánico», «peligro». Segundo, cuando vimos al ministro de sanidad del momento que decía: «No estamos en una situación de alarma ni de especial gravedad»3; he ahí dos palabras trágicas - «alarma» y «gravedad» - que pueden producir miedo en vez de tranquilidad en la persona que las recibe.

Debemos buscar palabras facilitadoras, llenas de verbos en condicional, de refuerzos de lo importante, de expresiones en plural, de declarar deseos, de preguntar (preguntar y preguntar), de pedir opinión, de explicar el porqué y para qué de las cosas…

A veces, las palabras se posan sobre las cosas,

como una mariposa sobre una flor,

y las recubren de colores nuevos1.

Palabras en búsqueda del encuentro, de la confianza, del diálogo, de la transparencia, de la cercanía; de la comunicación.

Bibliografía
[1]
A. González.
Palabra sobre palabra. Obra completa (1956–2001).
Seix Barral, (2004),
[2]
Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. Vigésimo segunda edición.
Real Academia Española, (2001),
[3]
La epidemia del miedo. DVD: Madrid; marzo, 1997.
Copyright © 2009. SESPAS
Idiomas
Gaceta Sanitaria

Suscríbase a la newsletter

Opciones de artículo
Herramientas
es en

¿Es usted profesional sanitario apto para prescribir o dispensar medicamentos?

Are you a health professional able to prescribe or dispense drugs?

es en
Política de cookies Cookies policy
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. To improve our services and products, we use "cookies" (own or third parties authorized) to show advertising related to client preferences through the analyses of navigation customer behavior. Continuing navigation will be considered as acceptance of this use. You can change the settings or obtain more information by clicking here.